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#04 AGUA DEL PROCESO PRODUCTIVO Y PROBLEMAS

1. ¿Dónde nos encontramos? 

El agua utilizada durante el proceso productivo desempeña un papel muy importante en las empresas azulejeras, ya que interviene en una amplia variedad de fases. Si, por un lado, son absolutamente necesarias para el desarrollo del proceso, por otro, pueden dar lugar a problemas cuando no se ajustan a los parámetros de producción necesarios.

 

No es fácil fijar en el mapa el punto exacto en el que surgen los problemas, ya que son heterogéneos y no estándares. Por lo tanto, hemos establecido identificar de manera convencional su presencia en la fase de producción según su orden de aparición:

 

  1. MACROFASE: ALMACENAMIENTO DE MATERIAS PRIMAS
  2. FASE: AGUA DE PROCESO

 

2. Origen del agua 

Como es sabido, partimos de la base de que la producción cerámica es un sistema de ciclo cerrado en el que las aguas del proceso proceden mayoritariamente de actividades de producción propias.

 

 

Se trata, por tanto, de AGUAS RESIDUALES derivadas principalmente del área de molturación, así como de las operaciones posteriores a la cocción, como del cortado y el pulido. Esto significa que las azulejeras, como es sabido, tienden a reciclar el agua tanto para limitar los costes como para reducir el impacto medioambiental: una cuestión, que en la actualidad se ha convertido extremadamente relevante e ineludible.
Junto a esta actividad de reutilizado, también es importante tener en cuenta toda el agua que no proviene del ciclo interno de la empresa, sino que viene directamente del exterior.

 

Nos referimos básicamente a:

 

  1. AGUA DE SUMINISTRO (que es controlada y estable en el tiempo, utilizada principalmente en el área de molturación de esmaltes)
  2. AGUA DE POZO (que por el contrario necesita inspecciones más exhaustivas)

 

3. Características del agua y aspectos críticos 

Las aguas del proceso productivo, es decir, todas las aguas que se trasladan a los depósitos de almacenaje desde la línea de esmaltado, los molinos u otros puntos del proceso, están formadas por una mezcla muy heterogénea. A efectos de nuestra investigación sobre los problemas que se pueden plantear, limitamos aquí una breve lista de los contenidos más importantes:

 

  1. Residuos de colas
  2. Residuos de esmalte
  3. Residuos de productos químicos
  4. Residuos de materias primas

 

 

¿Cómo afectan estos factores a la aplicación?
¿Cómo pueden interactuar con los procesos?

 

La presencia de MATERIA ORGÁNICA dentro del agua del proceso productivo junto con su exposición ambiental hace que las aguas puedan enriquecerse con el tiempo tanto de bacterias como de microorganismos dando lugar a degradaciones muy aceleradas.

Las degradaciones bacterianas pueden producir a su vez un importante aumento de la CONDUCTIVIDAD DEL AGUA que, simplificando, podríamos definir como la capacidad de un líquido para transmitir electricidad.

 

 

El grado de conductividad se verá afectado directamente por el contenido de iones del agua. En general, podríamos decir que cuanto mayor es el contenido de iones (o de la carga iónica) mayor es la conductividad del agua.
 

¿Por qué es importante comprobar constantemente los niveles de conductividad del agua?
 

Un agua con una conductividad elevada puede dar problemas durante la aplicación porque puede afectar, por ejemplo, a la viscosidad de la barbotina o los esmaltes. En algunos casos, la conductividad alcanza valores tan elevados que para ajustarse a los parámetros adecuados y proceder así a una aplicación correcta hay que añadir más agua en el proceso, lo que afecta tanto a la producción como al medio ambiente.

 

De hecho:

  1. El aumento del contenido de agua por kg reduce claramente el porcentaje de sólidos dentro de la suspensión, lo que conlleva una menor producción por hora de producto atomizado durante la fase.
  2. La menor producción diaria de material atomizado, junto con la mayor cantidad de agua, conlleva un mayor coste energético y una mayor generación de C02 (dióxido de carbono): cuanta más agua tenga que evaporarse, mayor será la cantidad de emisiones producidas.

 

4. Condictividad y aguas superficiales 

La cuestión fundamental promovida por la conductividad de las aguas (que químicamente se debe a una presencia excesiva de cationes multivalentes como el calcio y el magnesio) se refiere en concreto a las aguas subterráneas que, procedentes de las profundidades del suelo, están por su naturaleza sujetas a variaciones según la estación del año.

 

 

Durante el verano, por ejemplo, la extracción masiva de aguas subterráneas, junto con la menor frecuencia de las lluvias, provocan un descenso del nivel del agua y, por tanto, un aumento de la concentración iónica (afectando a la conductividad).
No es casualidad que los problemas relacionados con la conductividad puedan surgir en mayor medida al final de los meses de verano.

 

5. Medidas y soluciones 

Las aguas del proceso productivo suelen requerir diferentes tipos de tratamientos para rendir al máximo y evitar problemas de producción.
Estos tratamientos pueden cambiar de una empresa a otra en función de los parámetros de producción específicos.

 

  1. A. PURIFICACIÓN DEL AGUA

El PROCESO DE PURIFICACIÓN DEL AGUA es sin duda uno de ellos.
Se desarrolla a través de un proceso de floculación y decantación, seguido de un proceso de filtrado-prensado de las partículas en suspensión dentro del agua.

 

  1. B. SANEAMIENTO

Además del proceso de purificación del agua, es importante proceder a un estudio detallado del circuito del agua para actuar con un proceso de SANEAMIENTO y/o CONSERVACIÓN. El objetivo principal es, evidentemente, acabar con los microorganismos y las bacterias mediante conservantes e higienizantes específicos. Un agua de molienda que contenga bacterias puede, por ejemplo, provocar una proliferación bacteriana en el interior de las barbotinas tras el proceso de molturación. La situación podría empeorar aún más debido al contenido orgánico de las barbotinas (del cual se alimentan las bacterias).

 

  1. C. CONTROL DEL pH

También es muy importante controlar los valores fundamentales del agua y especialmente su valor de pH.
Estos controles deben servir para realizar cualquier tipo de corrección preventiva en caso de que los parámetros no sean los habituales (en nuestro caso, el valor ideal del pH del agua es de aproximadamente) 8,5 / 9).

 

Un pH demasiado ácido podría, entre otras cosas, empeorar el nivel de viscosidad de las barbotinas, así como su fluidez.

 

  1. D. EVALUACIÓN DEL AGUA DERIVADA DE LAS DEPURADORAS Y DEL ALMACENAMIENTO EN TANQUES

Dos últimas medidas que podrían ser útiles para evitar problemas:

 

  1. Evaluar detenidamente el agua procedente de la depuradora: aunque tenga un aspecto inofensivo, podría esconder algunos aspectos perjudiciales (como contener una cantidad significativa de residuos defloculantes.)
  2. Proceso de almacenamiento del agua dentro de grandes depósitos para gestionar de la mejor manera posible las posibles fluctuaciones

 

 

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